Napoleón hace que Carlos IV dirija un ultimátum a Lisboa: Portugal debe romper su alianza con Gran Bretaña o será atacado por España con la ayuda de Francia. Como los portugueses rechazan la intimación, comienza la breve “Guerra de las Naranjas” (llamada así por los naranjos que Godoy recogió cerca de la ciudad portuguesa de Olivenza11 y envió como obsequio a la esposa de Carlos IV, María Luisa, estrechamente ligada al “Ministro Universal”).
San Martín participa en la toma de Olivenza.
El Tratado de Badajoz sella la paz entre España y Portugal. Los portugueses se obligan a cerrar sus puertos a Gran Bretaña.
San Martín es destinado al infructuoso bloqueo de Gibraltar. |